domingo, noviembre 22, 2009

LA LUCHA CONTRA LA POBREZA
Jamás eliminaremos la miseria con la propina que viene de las sobras de los extremadamente ricos por que ello jamás impedirá que se sigan enriqueciendo. El aumento desmesurado de la riqueza indudablemente ocasionará un aumento desmesurado de la miseria y del número de los que viven en ella.





Mayo 2003
LA LUCHA CONTRA LA POBREZA

¿QUE HA PASADO CON LA POBREZA EN LOS ULTIMOS 40 AÑOS?

Son muchas quizás las causas que han llevado a un gran sector de la población mundial a niveles alarmantes de pobreza extrema y miseria, sin importar el lugar donde viven pero son los países tercermundistas los que albergan a la mayor cantidad de personas en esa condición tan lamentable.

    Para los efectos de este artículo hemos dividido  a esta población en dos grandes campos: los que están integrados de alguna forma a nuestra sociedad y los que no lo están. El artículo que sigue a continuación se ocupa del primero de estos campos por que creo que su solución está más a la mano de los propios países tercermundistas.

    Efectivamente, después de más de 40 años de lucha contra la pobreza en un sistema de gobierno en donde predominaban las frases de “Gobierno para el pueblo”, “El rico ya no se alimentará de tu pobreza”, “Que tributen los que más tienen”, "La tierra es del que la trabaja", “Gringo go home”, etc., efectivamente, casi se ha destruido a la pobreza. Muy pocos están en ese estrato social ahora.

    Pero hay un problema, la mayoría de los que han salido de la pobreza no han mejorado su condición económica. Todo lo contrario, han creado una nueva condición social que es la de la miseria o pobreza extrema. Es decir, es como si les hubiesen dado a comer Racumín  y han pasado a ser mendigos de una forma realmente feliz por que poco a poco se les ha ido liberando de obligaciones que los ricos debían pagar por ellos. Estaban felices por que los respaldaba un gobierno que luchaba por ellos; pero al cabo de 40 años se miraron al espejo y estaban peor que antes. Se habían burlado de ellos y se habían dado cuenta que muchos de esos líderes que los defendían, vivían ahora de una forma muy onerosa. Nos preguntamos ¿A costa de ellos?

Cuando eran pobres, algunos todavía formaban parte de la maquinaria del Estado y con un granito de arena esos pobres contribuían en la estructura tributaria de su país. Ahora en cambio, no son ni chicha ni limonada. Simplemente no son nada. Ahora ya no tributan y a cambio ganan sueldos míseros, más míseros que hace 40 años. El resultado es que ahora los pobres no creen ni en los políticos “que los ayudan”.

    ¿Por qué ocurrió esto? ¿Por qué un sistema que protegía y defendía a los pobres los convirtió en más pobres? ¿De que sirvió luchar a favor de ellos?

  
LA IMPORTANCIA DE UN JUSTO TRATO A LOS POBRES.

Tenemos que entender que los pobres también son una pieza muy importantes en la maquinaria del Estado. Pobreza no es miseria y los pobres no tienen por que sentirse disminuidos. Simplemente ganan menos por que tienen menos obligaciones pero deben vivir bien y deben tener más libertades y sobre todo, deben tributar. Los millones de pobres con su granito de arena equiparan el otro lado de la balanza tributaria en donde unos pocos ricos contribuyen con mucho. Los dos son igual de importantes. Pero antes los pobres eran una masa de consumo y ahora, después de medio siglo de lucha contra la pobreza, son una masa de mendigos y solamente esperan una ayuda humanitaria gratis para poder sobrevivir.

ANTECEDENTES HISTORICOS DE LA POBREZA

¿Cuál fue el pecado de esta política? Simplemente no creer en el pobre y remunerar su trabajo con sueldos de miseria. Haciendo un análisis retrospectivo de lo ocurrido, en el Perú, mi tierra natal y hace unos 40 años atrás, el sueldo del Presidente de la República era de unos 40 sueldos mínimos, sueldo que demuestra el abuso hacia el pueblo y que llamaba la atención por que en el resto de países latinoamericanos esa relación era mucho menor. Hoy en día el sueldo del Presidente de la República  es de unos cien sueldos mínimos (¿?); pero eso no es todo. El sueldo actual del Presidente de la República tiene un poder adquisitivo mayor de aquel de hace 40 años mientras que el sueldo mínimo actual tiene menos poder adquisitivo. En este lapso  hemos hecho más ricos a los que tenían mejores sueldos y más pobres a aquellos que ganaban muy poco.

    La razón de ello quizás estribe, por una parte en que los sueldos de los más necesitados cada día era más débil como consecuencia de las frecuentes devaluaciones monetarias, no solamente del gobierno de Alan García sino de todos esos gobiernos que le precedieron. Los reajustes salariales compensaban los altos sueldos, compensaban en algo los sueldos de la clase media y francamente no compensaban los bajos sueldos por que siendo la mayoría millones, el desembolso estatal o empresarial hubiese sido muy elevado y no había plata para tantos. Podríamos decir que habíamos puesto la primera piedra hacia el implacable destino de la miseria.

Los políticos jamás pudieron lograr una mejora salarial para el pueblo, bajo el punto de vista del poder adquisitivo, a pesar de que ya desde mediados del siglo pasado utilizaban al pueblo para logra votos en elecciones presidenciales ofreciéndoles mejoras que nunca cumplían. Lo único que conseguían eran reajustes salariales incompletos al cabo de devaluaciones monetarias significativas y por ende, el pueblo y la clase media cada día ganaban menos. Lógicamente, a esos reajustes incompletos les llamaban injustamente aumento salarial para calmar a los incautos e ilusos, ya que les hacían ver que habían logrado triunfar. Pronto el pueblo reclamaba por que ni con esos "mini aumentos" se lograba compensar el alza contínua del costo de vida. Había que hacer algo más.

Si no podían lograr aumentos directos compensatorios para la clase media y pobre, por lo menos había que lograr aumentos indirectos. Centraron entonces sus objetivos en las obligaciones tributarias. Los políticos se preguntaban ¿Por que los pobres tienen que tributar? ¿Por que no pagan los ricos por ellos? Y así fue. Poco a poco fueron liberando de la carga tributaria del impuesto a la renta a más y más pobres.

Esta operación iba disminuyendo alarmantemente la base tributaria e iba sobrecargando el tributo a las empresas y a los que “tienen más dinero”. Pero como estos últimos son alarmantemente menos, el aumento tributario a ellos, por más alto que hubiese sido, no llegaba a compensar al Estado por lo que dejó de recibir del pueblo y también el Estado se volvió poco a poco más pobre. Había que recurrir a otro tipo de impuestos como el impuesto a las ventas que afecta a todos y éste comenzó a subir paulatinamente hasta los valores que tenemos hoy en día.

Los políticos, especialmente los que vienen de la pobreza y los propios pobres estaban felices con estas medidas por que eso significaba que los cincuenta o cien soles de impuesto que antes pagaban, iban a ser  como un aumento de sueldo indirecto para ellos. Quizás pensaban que era justo que los ricos ya no pudiesen cambiar de auto todos los años o irse de viaje a Europa o comprarse un yate.

Pero que equivocados que estaban. Todos sabemos que para las empresas el impuesto a la renta es un gasto y a todo gasto hay un sobre precio de beneficio por que ellas trabajan con un objetivo de beneficio pre-establecido en base al capital invertido. La renta de una empresa debe dar más beneficios que el ahorro bancario. Esto significaba a su vez que debía haber un aumento en el precio de sus productos o un aumento de la producción. Ante una política inestable y agresiva de este tipo, los empresarios optaron sin lugar a dudas por lo primero.

    Finalmente el alivio tributario de los pobres significó un encarecimiento de su costo de vida que fue mucho mayor mensualmente que los cincuenta o cien soles liberados, demostrando pues que el remedio fue peor que la enfermedad. Paradójicamente el costo de vida del país se empobrecía, mejorando la calidad de vida de la clase media para arriba y atraía a turistas extranjeros de bajo nivel de vida.

Quizás sea interesante mencionar aquí que los sueldos de los sectores más pobres, que son la mayoría, se determinaban en base a los recursos del Estado y nunca fueron concebidos como parte de un plan agresivo de inversión con resultados posteriores. Si sobraba dinero se les aumentaba un poco, sino mala suerte. En una administración estatal desordenada y corrupta como la nuestra, ¿Cuándo iba a sobrar dinero?

Así, los pobres iban aumentando y la política de alivio tributario hacia ellos también, incrementándose ahora a aquellos de la clase media pobre. Ahora les tocaba a ellos pasar a la pobreza y después a la miseria y se les aliviaba de su carga tributaria. La base tributaria disminuía aun más y el desequilibrio era incontrolable. La baja continua del poder adquisitivo de los sueldos de la clase media pobre para abajo daba lugar a un consumo cada día más pobre de las necesidades básicas. Las empresas nacionales comienzan a preocuparse por que nadie les compra sus productos ya que la gente no tiene plata. Han aumentado los impuestos a la renta y tienen que disminuir la producción. Despiden empleados y trabajadores. Cierran líneas de producción y disminuyen su ritmo. Ya no se trabaja las 24 horas. Algunas de ellas tienen que cerrar definitivamente y buscar otro tipo de negocio. Los precios de los productos suben. Hemos entrado en un círculo vicioso negativo que aumenta el nivel de pobreza.

 Los empresarios tienen que ver la forma de exportar sus productos para no quebrar pero estos son caros y quizás malos. Viene el subsidio a la exportación como medida desesperada. Entre los países pobres se hacen tratos para que los productos de importación no tengan aranceles. Los pobres de nuestro país han dejado de ser una masa de consumo de los productos peruanos por que más atractivos son los productos de los países vecinos. Igual pasa con los otros países.

LA IMPORTANCIA DE CONSUMIR

   Aunque muchos se opongan a ello, todos tenemos que convertirnos en masa de consumo, incluso los más desfavorecidos.

  Aquellos países que basan su estabilidad económica únicamente en la exportación están realmente equivocados. El consumo interno debe ser nuestro primer gran objetivo. Probablemente en los EE.UU. de N.A. la principal fuente de ingresos tributarios se debe al consumo interno que involucra a las empresas productoras y al pueblo consumidor.

¿CUAL ES LA SOLUCION PARA NUESTROS PAISES?

En forma general indicaremos que tenemos que regresar cuanto antes al punto de partida de hace 40 años. Años perdidos de corrupción, odio, envidias, violencia y miseria. Luego cambiaremos el rumbo hacia el progreso. Aquí no soy dueño de la verdad sino simplemente un idealista liberado de las políticas economistas estereotipadas por no haber aprendido ello en ninguna universidad. Todo lo que sé es por ser un viejo observador. Nada más.

    No se trata pues de meter la mano al bolsillo y ver cuanta plata nos sobra y ver si con eso podemos arreglar en algo esta situación tan injusta en que hemos puesto a la mayoría de nuestros pobres. Se trata de todo un estudio económico de gran envergadura. Se trata de un reto. Se trata de una inversión. Se trata de volver a mover la maquinaria del Estado por la ruta correcta. Como todos los países en este estado de cuentas no tienen recursos económicos para hacerlo, se tendrá que pedir ayuda financiera para lograrlo y si hay alguna ley que impide esto pues habrá que eliminarla.

    Se trata de integrar nuevamente a todos los dependientes y propietarios de pequeñas y medianas empresas unipersonales en la estructura tributaria del Estado, sin importar su condición económica. Actualmente están liberados de impuesto a la renta todos aquellos que ganan menos de 2,400 soles al mes (Unos 730 dólares mensuales). Todos ellos deben recibir un aumento inmediato de 60 soles mensuales que corresponde al impuesto que deben pagar los más desfavorecidos. Luego y como segunda medida se trata de aplicar un impuesto obligatorio del 10% a los ingresos (no a la renta sino a los ingresos brutos), sin excepción. Los más desfavorecidos devolverán con la tributación esos 60 soles de aumento y el resto tendrá que pagar algo más.

Esto no es un impuesto adicional para todos sino que se trata de volver a la normalidad los aumentos abusivos de impuestos aplicados a empresas y grandes contribuyentes durante años y que estos, a su vez, se sientan motivados a aumentar su capacidad de producción poniéndose a trabajar en tres turnos, lo que obligará a contratar a más trabajadores y a bajar los precios de sus productos.

El  tercer paso, por consiguiente, será el de reducir significativamente el impuesto a la renta en un 15 o 20% en compensación por el impuesto a los ingresos. Los pasos 2 y 3 son realmente de aplicación simultánea y tendrá que haber aquí una variación por tanteo entre ellos hasta lograr un equilibrio satisfactorio. Se trata también de tener el objetivo de ir reduciendo paulatinamente el IGV en base a resultados. Toda importación de maquinaria para mejorar la producción deberá ser liberada de aranceles.

Se trata después de elevar el sueldo mínimo, en forma paulatina, a unas tres o cuatro veces de su valor actual (aquí he tenido en mente los sueldos de mi país: el Perú) y reducir el máximo sueldo del estado a la mitad si es necesario. El primer paso debe ser drástico en el sentido de que debe de duplicarse el salario mínimo y reajustar los salarios intermedios en su debida proporción.

 Este proceso de cambio se puede lograr en unos dos a cuatro años, mediante unos tres o cuatro incrementos parciales significativos. Los sueldos intermedios se reajustarán en concordancia a estos dos valores extremos. Indudablemente si con el primer aumento del sueldo mínimo la cosa no funciona, se tendrá que analizar sus causas y tratar de corregir los impases.

Finalmente la relación sueldo máximo/mínimo de la administración del estado será disminuido relativamente de más de 100 a 15 o menos. Para el caso del Perú, el sueldo mínimo, que actualmente es de 436 soles mensuales (140 US$ mensuales ó 0.70 US$/hr), podría aumentar inicialmente a 1,000 soles mensuales. No se trata de regalarles el dinero sino de ser más justos en el reconocimiento de su labor. No hay que tener miedo. Hay que tener fe y confianza. El Estado y los empresarios privados deben recuperar su inversión en el corto o mediano plazo. Tenemos que tener paciencia y esperar a que el pueblo comience a ser una masa de consumo.

En resumen ¿Qué es lo que vamos a hacer? Regresar al punto de partida de hace 40 años para poder retomar el verdadero camino hacia una economía productiva más sólida y justa en donde el consumo interno del país es un verdadero pilar.

Donde sea aplicable, también hay que tratar de eliminar al máximo las distorsiones abusivas y arbitrarias producto de una mala aplicación de lo que son bonificaciones y gratificaciones a los sueldos y leyes de jubilación injustas, sin importar si estas están hasta ahora“legalmente” amparadas por alguna Ley. Deben desaparecer también los salarios de 16 a 20 sueldos anuales. El año tiene doce meses y deben haber únicamente doce sueldos en el año. Debe restituirse el valor real del haber básico, que fue drásticamente distorsionado por la aparición de bonificaciones y gratificaciones fraudulentas con el fin de disminuir este haber, afectando a los jubilados. Debe estudiarse la forma de proteger los fondos de jubilación mediante el empleo de una moneda justa y dura para su administración y contabilidad. Esta prodría ser (en el Perú) la Unidad Tributaria (U.T), que podría equivaler a un milésimo de Unidad Impositiva Tributaria (U.I.T.).

Como ya lo dijimos, con estas medidas aplicadas parcialmente cada seis meses o cada año, se espera mejorar la calidad de vida de los más necesitados, lo que ocasionará una demanda significativa de los productos nacionales, obligándo a los empresarios a aumentar su producción, lo que a su vez requerirá de más horas de trabajo y más obreros y empleados. Disminuirá la desocupación y bajarán los precios de los productos en general hasta que se logre un equilibrio. Finalmente vendrá la evaluación de si el Estado ha podido recuperar su inversión. Luego vendrá otro aumento similar y se esperará al nuevo equilibrio y análisis y así vendrán nuevos aumentos substanciales y reajustes hasta conseguir un sueldo mínimo tres o cuatro veces superior al actual y un sueldo máximo estatal de unos 15 sueldos mínimos.

Por supuesto que pueden haber otras ideas para poder recuperar este sitial perdido de todas nuestras clases sociales. Simplemente esta es una de tantas ideas que pueden haber y esta es la mía y ruego a Dios que esté en el camino de la verdad por el bien de todos, en especial, los más necesitados.

Todos los países del tercer mundo están endeudados seriamente por haber llevado a cabo proyectos que finalmente han fracasado en su mayoría. Han pasado al olvido y nadie se acuerda ya de ninguno de ellos. Bien vale la pena arriesgarse en este proyecto que tiene por meta el creer más en el pueblo y a su vez hacerle formar parte de la estructura tributaria de su país, convirtiéndolo en una masa de consumo y de tributación. Tanto el Estado como las empresas privadas tendrán que invertir y gestionar préstamos para mejorar la estructura salarial con el fin de mejorar a los empleados más desfavorecidos.

Por parte del Estado, el retorno vendrá en forma de mayor tributación al haber integrado a todos los empleados sin excepción. Luego, el ingreso vendrá por el impuesto a los sueldos, por el impuesto a la renta de las empresas que a pesar de habérsele disminuido substancialmente la tasa  porcentual, este ingreso se podrá mantener por el hecho de motivar significativamente el aumento a la producción (40% de 50 es igual que 20% de 100) y por último por el incremento del ingreso por IGV producto de una mayor dinámica del mercado. Bajo el punto de vista del empresario privado, la mejora en el retorno será producto de la baja significativa del impuesto a la renta, disminución del IGV, facilidades para importar sus maquinarias y por el aumento substancial de su producción que motivará a disminuir los precios de venta.

Hay sectores como los exportadores e importadores, como las organizaciones no productivas que pueden verse inmediatamente afectados por estas medidas y pondrán un reclamo inmediato a estas ideas y por lo cual me veré obligado a redactar otro artículo al respecto pero; creo que no se deben olvidar esos señores, especialmente los exportadores, que cuando se iniciaron estos desequilibrios que afectaron seriamente a los pobres, ellos gozaron de privilegios inauditos para poder lograr que una industria de bajísima calidad y bajo nivel de producción pudiese competir en el exterior. Me estoy refiriendo a los cambios especiales de monedas que hubieron en ciertos gobiernos como el dólar de importación y el dólar de exportación así como el famoso certex que hizo millonarios a más de uno. Claro, en esa época esos señores no se quejaron. Ni tampoco los pobres por que ni cuenta se dieron de esos abusos.

17NOV05
Aumento abusivo de los salarios altos
Hace ya dos años que publiqué el primer artículo de “La Lucha contra la Pobreza” (modificado esporádicamente), con un léxico lo más simple posible para que pueda ser comprendido por personas no profesionales en el tema. Nunca recibí comentario alguno sobre estas notas salvo la de un compañero de colegio y persona muy conocida en el ambiente profesional y político actual y quien me dijo que estaba de acuerdo en muchos de mis puntos de vista aunque no en la cantidad de personas que yo indicaba en el sector del salario mínimo. El indicaba que solamente un 10% estaba en ese sector. Probablemente eso era cierto si tenemos en cuenta que la mayoría de los que fueron despedidos de empresas que tuvieron que cerrar y los despedidos de la administración estatal que ganaban un sueldo mínimo o muy cerca de él, se dedican ahora al negocio ambulante, tienen una Pyme que no tributa o militan en el ineficiente transporte público informal, que tampoco tributa y quizás ninguno de ellos es considerado ahora como un asalariado con sueldo mínimo..

Al comentar este tema con amigos que no visitaron mi página pero fue motivo de conversación (más bien de discusión), jamás escuché alguna alternativa de solución por parte de ellos. Todos basaban su criterio en la forma como se iba a afectar a los sectores exportadores, importadores, etc. En otras palabras, no les interesaba que se solucione el inmenso contraste abusivo que hay en el Perú respecto a la relación entre los salarios de ricos y pobres, donde el Presidente de la república tiene un sueldo de 14,000 dólares mensuales que significa 100 sueldos mínimos.

Al indicárseles que en Argentina o Chile la relación de estos dos valores estaba entre 10 y 20, no les llamaba la atención en absoluto, ni tampoco que en esos países el sueldo mínimo estuviese cerca de los  200 a 300 dólares.

Recordemos que en mi primer artículo hice mención que en el año de 1979 la relación en el Perú era de 50 a 1 y aprovecho para indicar que en Chile fue del orden de 20 a 1. En ese lapso Chile mantuvo su proporción y Perú aumentó a 100 y sin embargo, eso no le llama la atención a ningún peruano, ni siquiera a los de corte izquierdista que se pregonan como defensores del pueblo. También hice hincapié en que en todo este tiempo de gobiernos abiertamente izquierdizantes, los sueldos altos habían mejorado su poder adquisitivo y los sueldos bajos se habían degradado. En estas administraciones estatales con gobiernos de corte izquierdista los ricos se habían hecho más ricos y los póbres se habían hecho más pobres. Espero pues que eso lo entiendan y por lo menos lo crean y acudan a otras fuentes para comprobar si lo expresado es cierto.

Aquí me veo obligado a mencionar un hecho sin precedentes, realmente inaudito. Espero que algunos lo recuerden por que fue transmitido por los canales de TV y publicado en diarios y revistas. Por aquella época, fines de la década del 70, los escándalos de corrupciones, malos manejos de la administración estatal o privada eran vox populi. Se compraban a los jueces, había que pagar coimas para acelerar los trámites de índole legal o personal. En fin, era todo un escándalo.

Lógicamente había que poner coto a todo ello y no faltaron las opiniones, siendo la más saltante aquella de una persona que llegó a “descubrir” que la corrupción era el producto de los malos sueldos (los altos por supuesto). Lógicamente se refería a los sueldos de magistrados, ministros, congresistas, comandantes generales de las FF.AA., etc. y ahí no estaban considerados los bajos sueldos por que quizás a los pobres no se les puede coimear. Por su cerebro no pasaba ni de suerte la posibilidad de que los corruptos actuasen así por que realmente eran delincuentes en potencia desde que nacieron y si se les daba la oportunidad, arrasaban con todo.

Finalmente le dieron la razón a esa “excelente opinión” y se duplicaron y triplicaron los sueldos altos en forma indiscriminada. Increíble pero cierto y que me vengan a demostrar lo contrario. Invito a los señores periodistas para que indaguen en los archivos de los diarios de esa época.

No quiero decir que con sueldos altos la gente no roba sino que el ladrón solamente espera la ocasión y los sueldos nada tienen que ver, sino veamos al señor Montesinos, actualmente enjuiciado por enriquecimiento ilícito a pesar del inmenso sueldo que ganaba o al señor Joy Way que está cumpliendo condena por lo mismo..

Hemos pues descubierto (sin comillas) una de las causas por las cuales se aumentó increíblemente la proporción entre sueldo máximo y mínimo de 50 a 100 mientras que en otros países de nuestro continente se estaba tratando de disminuir esta proporción de 20 a 10. Como ejemplo podríamos indicar que hace pocos años, el presidente de la nación Argentina, que ganaba un sueldo de 3,000 dólares al mes, lo redujo a 2,000 dólares y me imagino que toda la escala salarial del estado argentino tuvo que bajarse en forma proporcional, por que sino de nada hubiese servido ese bello gesto. Ya volveremos a tocar este tema más adelante por que lógicamente hay algo que corregir.

Necesidad de un proyecto para mejorar los sueldos mínimos.
Volvamos a las críticas de mis amistades. Muchos me indican que mis ideas son totalmente ilusas porqué no hay plata para aumentar significativamente el sueldo mínimo y cuando yo les indico que hay que sacar la plata de donde sea, incluso contemplar las posibilidades de un préstamo y tratar este problema como un proyecto de mejora salarial donde se cumple, al menos para el Estado todos los pormenores de un ciclo económico donde hay préstamos, inversiones, gastos, ingresos y finalmente beneficios o pérdidas; ninguno está de acuerdo conmigo. ¡Que lástima! Todos ellos están prestos para demostrar que yo estoy equivocado como si se tratase de un juego a ver quien gana. Jamás, ninguno de ellos me indicó que entendía mis razones  para escribir este artículo y que el objetivo primordial era el ver como solucionar el aspecto salarial de los más desfavorecidos y que si yo estaba equivocado, entonces habían otros caminos. O por lo menos que me dijesen que por ahí estaba la solución pero había que hacer cambios.

No, no se trataba de eso. Se trataba de asegurar que esto, al menos ahora, no tenía solución por que no había plata. Sinceramente no toqué el punto que acabo de mencionar y que motivó el aumento abrupto de salarios máximos para “impedir la corrupción” ¡Que tal conciencia! ¿Por que no se les ocurrió decir en esa oportunidad, comienzos de la década del 80, ¡No hay plata! ¿De donde vamos a sacar dinero para esos aumentos? La diferencia estaba en que esos señores que tenían el poder de decidir, tenían sueldos altos y estaban en el grupo de los “beneficiados”

Un amigo a quien aprecio mucho me indicó “Si duplicas el salario mínimo vas a destruir a los exportadores por que no van a poder afrontar ese aumento. ¿Que podía decir en ese momento? Absolutamente nada pero pensaba “La oposición de siempre, la negativa a corregir. Si está tan seguro que ese no es el camino ¿Por que no se le ocurrió decirme por ejemplo ‘Antes de aumentar al doble el sueldo mínimo, tendríamos que bajar a la mitad el sueldo máximo’ ya que en algo eso tiene que ayudar” Pero el problema de siempre es que cuando uno expone una idea, la mayoría de los que escuchan están al acecho de encontrar errores en la exposición para sentirse triunfadores al criticar e indicar que esa idea es irrealizable. A nadie se le ocurre dar ideas adicionales de solución por que lo que se trata es de destruir.

Me acuerdo que cuando se tocó el tema de los exportadores afectados, mi amigo indicó que si se aumentaba en esa forma el salario mínimo, el dólar se dispararía de inmediato y los precios de los productos se iban a disparar también. El no podía concebir, por ejemplo, que de repente se puede planificar una devaluación y que se pueden dar beneficios aledaños a exportadores e importadores para compensar este desbalance que debe ser transitorio y debe dar algún resultado negativo o positivo, en el primer intento y que tendremos que cambiar los valores de ciertos parámetros para optimizar los resultados. Tampoco podía ver que con la disminución del impuesto a la renta, se podía compensar en algo las "pérdidas" ocasionadas por la reestructuración de los sueldos al aumentar el salario mínimo.

Hace unos 40 años el Perú decidió mejorar las exportaciones pero los precios de sus productos eran superiores a los del mercado internacional a pesar de que ya en esa época los salarios de sus trabajadores eran paupérrimos. Se voceaba que no se podía competir por que los extranjeros tenían máquinas más modernas, automáticas y con una producción que duplicaba o triplicaba la nuestra. Al requerirse menos personal para operarlas, los productos se hacían más competitivos aún.

Yo me preguntaba ¿De quien es la culpa? ¿Por que quieren competir con máquinas viejas? ¿Por que no compran máquinas nuevas? Quizás por que miles de trabajadores se quedarían sin empleo, como es ahora. Había que luchar con las máquinas viejas. Tenía que haber alguna forma de salir adelante. Quizás con un subsidio por parte del Estado que, por otra parte, había fijado el cambio del dólar para favorecer a los importadores. Allá por los años 70, el gobierno de entonces había prohibido la tenencia de dólares y el cambio era de unos 39 soles de la época. Los exportadores eran unos grandes perdedores con ese cambio así que lucharon para cambiarlo alegando que en el mercado negro que se había formado el cambio era de 50 soles por dólar.

Por razones que desconozco el Estado se negó a cambiar la paridad del dólar y ofreció a cambio un incentivo tributario para los exportadores de productos no tradicionales. Así nacio el famoso Cértex, inventado por gente que desconozco y en donde se ofreció un reintegro de 22% a todos los exportadores de  la zona de Lima y 38% a los exportadores de provincias. Para los que no están muy familiarizados diremos que con el cértex el Estado premiaba al exportador con 38,000 dólares por cada 100,000 dólares de mercadería exportada. Es decir, el exportador vendía por 100,000 dólares pero recibía 138,000 dólares para compensar por las pérdidas por el cambio de moneda.

Gran escándalo que ya nos olvidamos y que la gente que se oponía, no tenía fuerza para impedirlo. Aunque no lo crean, hubieron vivos que exportaron gran cantidad de huacos antiguos hechos en el día y artesanías y que tan pronto llegaban a su destino en EE.UU. o Europa, se botaban a la basura tan pronto se desaduanaban. Se exportaron botellas de agua con etiquetas de pisco y hubo alguien que hasta exportó piedras. Menos mal que algunos de ellos fueron detectados y quizás detenidos.

Pero el escándalo más grande y que muy pocos lo mencionan, fue cuando durante el gobierno del presidente Morales Bermúdez se dejó libre al dólar y éste subió vertiginosamente su valor desde unos 60 soles hasta pasado los cien y mucho más. Realmente no me acuerdo hasta cuanto llegó el bendito dólar pero a lo que yo me quiero referir es al cértex, cuyo nacimiento fue a raíz del dólar injustamente bajo. Ahora ya estaba libre el dólar y se olvidaron de quitar el cértex y los exportadores ganaban a sus anchas con el nuevo cambio que subía cada día, pero el cértex seguía vigente. Todos se habían olvidado del cértex. Los exportadores se hicieron inmensamente ricos por la nueva paridad cambiaria que era libre, por el bendito cértex y ….. por el sueldo a los trabajadores que quizás nunca se les aumentó.

Los trabajadores nunca se quejaron por estas injusticias o sus quejas nunca llegaron a los oídos de los corruptos de ese entonces que fueron toda la década del 70 y mitad de la década del 80, pero ahora que estamos tratando de subir al doble el salario mínimo, esos exportadores que injustamente se hicieron multimillonarios quizás sean los primeros en presentar sus reclamos y las escuzas necesarias para que no se haga tal estropicio.

Volviendo al tema de la relación de sueldos máximo/mínimo. Ahora estoy convencido que con el aumento del salario mínimo, tendremos también que bajar el salario máximo y reajustar la estructura salarial en base a estos dos límites. En una primera alternativa debemos entonces llevar el salario mínimo a 200 dólares mensuales de un golpe, cueste lo que cueste  y el salario máximo bajarlo a 7,000 dólares incluyendo a todas esas bonificaciones abusivas que tienen algunos. Obtendremos así una relación de 35:1 que todavía es muy alta pero indica pues que estamos en el camino de una reestructuración salarial más justa.

Al cambiar la estructura salarial bajando los salarios máximos y aumentando los mínimos tendremos cinco sectores fundamentales que estudiar a fin de compensar en alguna forma el “sacrificio” que deben ofrecer inicialmente. Ellos son: los empresarios exportadores, los importadores, los empresarios productores de consumo interno, las organizaciones no productivas y el Estado. Quizás las soluciones para unos serán incovenientes para los otros pero esperemos que los genios que actualmente nos gobiernan piensen seriamente que tenemos que hacer estos cambios fundamentalmente por que tenemos que reconocer que se están dando sueldos de miseria al sector más desfavorecido y tenemos que darles la opción de que pasen de mendigos a por lo menos consumidores pobres. ¿Cuan buenos consumidores serán? Eso dependerá del esfuerzo de ellos ante el cambio que le estamos proponiendo y del sacrificio inicial del Estado y de nuestros empresarios, a quienes debemos dar toda clase de facilidades para lograr estos cambios trascendentales. Hagamos del Perú un país consumidor mejorando el estándar de vida de nuestro pueblo.

4 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo con todo lo mencionado especialmente con lo referente a la desigualdad de ingresoso economicos,

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  2. Que interante su análisis.

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  3. Cuando aumenten el salario mínimo, automáticamente aumentarán los precios de muchas cosas y todo quedará como antes pero con una moneda devaluada, ¿Cual es su alternativa?

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    1. Para anónimo del 25/8/15.
      Totalmente de acuerdo pero le echarán la culpa a la "subida" del dólar. Lo triste es que en el plan propuesto no solamente se ayuda a los pobres duplicando el sueldo mínimo sino también a los grandes empresarios bajándoles el impuesto a la renta en forma significativa.

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